lunes, 28 de mayo de 2007

La construcción sociocultural de la profesionalidad docente: compromiso social, político y pedagógico.

Proyecto de Investigación FONDECYT Nº 1050621/2005

Investigadora responsable:
Silvia López de Maturana Luna. Universidad de La Serena

Co-investigadores:
Carlos Calvo Muñoz. Universidad de La Serena
Ximena Aragón Tapia. Universidad de La Serena
Luis Alfredo Espinoza Quintana. Universidad Central. Santiago.
Alberto Moreno Doña. Universidad Santo Tomas (Universidad Central)
Clara Tirado Soto, Universidad de La Serena (tesista y colaboradora)
Claudia Maldonado, Universidad Central (tesista)

RESUMEN:

Nuestra investigación reconoce el valor pedagógico que la práctica del profesorado comprometido con un proyecto educativo social, político y cultural tiene para el cambio educativo escolar y la reivindicación del gusto por aprender; de allí nuestro interés por investigarlos. Los definimos como "buenos profesores(as)", cuya expresión no es ingenua ni falaz sino que tiene claras implicaciones éticas y profesionales y sintetiza la necesidad imperativa de impulsar un cambio radical en la cultura escolar capaz de recuperar la importancia y trascendencia sinérgica de la profesionalidad docente, entendida desde su contexto histórico, público e institucional. Creemos que los "buenos profesores" pueden y deben ser referentes para otros, no solo nominativamente sino develando la potencia epistemológica explicativa de su práctica cotidiana, sobre todo porque en muchas escuelas se fracciona el conocimiento y se enseña y se aprende sin creatividad ni encantamiento. Peor aún, se simula enseñar y se simula aprender a pesar de las reformas. Nos interesa entender el concepto de pedagogía, compromiso y calidad al que adscriben esos profesores, porque entre otros, son unos de “los campos de batalla retóricos de la Reforma educativa” (Hargreaves, et al, 2001:157; Contreras, 1999:11); mostrar las relaciones educativas que establecen con sus estudiantes para resituar el sentido de la acción educativa, y satisfacer la necesidad de líneas orientadoras para la práctica docente.

Antes que definirlos como eficaces o exitosos, nos interesa entender qué experiencias personales y sociales les han permitido ser buenos profesores, cómo se han construido históricamente y por qué y para qué continúan siéndolo. Nuestra intención no se limita a dar cuenta del deber ser del profesor ni mucho menos otorgarle un perfil único y excluyente, ni elaborar otra lista de metáforas, sino a develar algunas de sus principales complejidades. Nos interesa investigar a los "buenos profesores" para revitalizar los planes y programas de la Formación Inicial de Profesores, para la formación permanente, y para que los profesores de aula puedan encontrar información relevante y pertinente para la reflexión personal y la toma de conciencia sobre el rol que nos compete como seres humanos, profesionales y ciudadanos críticos de nuestra sociedad. Sobre todo, porque hay tantos profesores que no creen en su propio trabajo, que han desgastado sus esperanzas en la escuela y ya no creen que sus alumnos pueden aprender y que ellos pueden disfrutar con su trabajo. Esperamos aportar con elementos significativos que valoren el sentido común, la improvisación y la conciencia del cambio para tomar nuevas orientaciones, volver a la práctica cotidiana, generadora de incertidumbres y asombros estimulantes, y continuar la reflexión y la acción pedagógica en otros escenarios y con nuevos actores, todo lo cual contribuirá a replantearnos lo logrado hasta este momento.

Trabajaremos con Historias de Vida de profesores de escuelas y colegios del Norte, Centro y Sur de Chile, bien evaluados desde el Ministerio de Educación por su calidad docente, para identificar sus comportamientos típicos, por lo que, obviamente, solo nos será posible señalar tendencias y no conclusiones definitivas y válidas para cualquier profesor. Sin embargo, dado que la cultura escolar favorece el desarrollo de un ethos específico de prácticas pedagógicas, es altamente probable, casi inevitable, encontrar a otros profesores que se ajusten con flexibilidad a esos patrones. Las consecuencias de las acciones que repercuten en el ámbito educativo escolar, justifican la conveniencia de investigar sus Historias de Vida, dado que las acciones no terminan en el pasado, pues se proyectan y tienen sentido en el presente y permiten vislumbrar los frutos que posiblemente cosecharán en el futuro. La relevancia de sus aportes y de nuestra investigación radica en que sus experiencias pueden ser consideradas tan comunes como cualquier otra lo que posibilitará la movilización crítica de otros profesores que se rinden ante las limitaciones externas o autoimpuestas. Nos compete encontrar nuevos referentes epistemológicos para que la Reforma educativa se acerque realmente al aula y otros profesores puedan movilizarse críticamente, y dar nuevos significados, nuevo lenguaje y nueva visión a la práctica pedagógica, para trascender las meras declaraciones formales y dar paso a acciones concretas que las materialicen en el aula. Dado que el proceso educativo es paradojal, esperamos contribuir a la escuela con aquellos elementos simples y complejos a la vez, constituyentes de la identidad profesional de los "buenos profesores(as)" y compartir significados para el diálogo y el debate. Hacer pública la importancia de las prácticas pedagógicas de los “buenos profesores” permite sistematizar, desde dentro de la escuela, el aporte sustancial que hacen al proceso educativo.

Esperamos que los profesores bien evaluados por el Ministerio de Educación sean representantes válidos de las prácticas de calidad que la escuela necesita para que logren aportar a la generación de un movimiento cultural de profesionalización desde los mismo docentes, y no otros reproductores de modelos autoimpuestos y enajenantes que se aplican con maestría y artificialidad, sobre todo porque mantenemos que los “buenos profesores” no solo son profesores que realizan buenas clases, sino que contribuyen a educar ciudadanos justos y dignos en una sociedad que también se espera que lo sea.

Equipo de investigación